Hay que ver la que se ha liado en los medios  esta semana por el zasca que lanzó Francisco Tomás y Valiente en el discurso de aceptación del Premio Extraordinario por su expediente de Bachillerato. Este chico dijo que los alumnos con resultados excelentes como los suyos no merecen estar por encima de aquellos que: “consiguen progresar desde circunstancias menos ventajosas, en ocasiones con problemas familiares, aprietos económicos o dificultades de aprendizaje”. Desde aquí mi más emotivo aplauso al chaval que no contento con ser bueno en eso de aprender, además enseña.

Uno de los grandes retos educativos es la inclusión digital, concepto que tiene un doble objetivo:

  • Conseguir que el alumnado adquiera las competencias digitales
  • Ofrecer un soporte válido mediante las herramientas digitales para ofrecer una educación inclusiva

Los entornos virtuales de aprendizaje (EVA), categoría de recurso TIC al que pertenece Google Classroom, gozan de unas características que me gustaría señalar, y que deberíamos considerar a la hora de crear adaptaciones:

Ruptura de la barrera espacio temporal. El alumnado accede a ellos cuando puede y desde casi cualquier parte. Tan solo necesitan conexión a Internet y un dispositivo portátil que no tiene porqué ser un ordenador, pues existen apps para iOS y Android que permiten usar este servicio con tablets y smartphones.

Adaptación a cualquier ritmo de aprendizaje. Las máquinas tienen paciencia, por eso los alumnos con más problemas de aprendizaje pueden contestar tomándose el tiempo que les sea necesario. Así mismo, podemos permitir que se repitan las pruebas una y otra vez si es conveniente.

Proponer siempre que sea posible tareas de forma personalizada. La diversidad engloba a todos los alumnos. Nuestro objetivo es que todos tengan oportunidades de aprender sin importar su estilo de aprendizaje y su nivel de competencias. Si tenemos alumnos con distintas posiblidades, necesitamos un repertorio de actividades pensadas a tal fin. Es recomendable contemplar la concepción clásica del diseño curricular en espiral de Bruner.

Registro de actividades realizadas y resultados obtenidos. Los alumnos suelen afrontar las actividades TIC con una filosofía parecida a la que muestran al jugar a videojuegos: quieren ganar. ¿Cuándo sienten que han ganado? Esta pregunta sería conveniente realizársela a ellos directamente, pero a mi entender, ellos entienden como triunfo  cuando obtienen una recompensa. Es por eso que las actividades deben tener puntuación y usarlas en su evaluación.

En siguientes posts iré aclarando cada uno de ests cuatro aspectos.